Piura Colonial
Artículos
El 15 de agosto de 1 588 se redactó el Acta de Fundación de Piura. Treinta y cinco días después, el 20 de setiembre, se constituyeron en el Chilcal los vecinos del lugar y los llegados de Payta. Aproximadamente fueron cien los testigos de la refundación de San Miguel, que se construyó paralela a la margen izquierda del río Piura. El Chilcal de Tacalá presentaba un clima favorable, con abundantes tierras para sembrar pasto natural para el ganado, además sólo distaba quince leguas de Paita. San Miguel de Piura fue adquiriendo una identidad peculiar. La actividad económica en la colonia determinó grandemente el estatus social, el transporte, la dieta, las manifestaciones religiosas, el nivel de educación, e incluso las actividades artísticas y culturales del pueblo piurano. En ocasiones, este aspecto fue determinante para moldear la idiosincrasia de nuestros antepasados piuranos.En la sierra se concentraron las actividades de ganado mayor, los cañaverales, algunos cereales y los trapiches para la fabricación de azúcar y aguardiente.
En el Alto Piura, sembraron panllevar o cereales; mientras que en el Bajo Piura se criaban cabras. A fines del siglo XVI y comienzos del XVII, el virreinato del Perú tenía ya una economía ascendente y próspera. San Miguel de Piura fue desarrollándose como un centro urbano de marcado carácter español, con una vida cotidiana muy tranquila, en el corazón de un valle muy sano. La población indígena fue obligada a vivir en las reducciones o pueblos de indios, mientras que los españoles, criollos y mestizos vivían libremente en la ciudad.
Para fines del siglo XVIII, el grueso de su población lo constituían los indígenas(56%) y los mestizos (24%). El 80% del total de la población, frente a un 7% de españoles, y hasta la población negra o mulata (13%) casi duplicaba la población española. Piura experimentó una etapa de desarrollo, formación, mestizaje y expansión económica.
La vida económica en los pueblos de indios o reducciones, igual que en San Miguel de Piura giraba alrededor de las actividades principales como la pesca, el comercio, la agricultura en tiempo de humedales, la tina, el trapiche y los cordobanes. En Piura se denominaban cordobanes sólo a las pieles curtidas del ganado caprino. El proceso de curtir fue muy simple y era a la vez el paso previo a la fabricación de jabón. El sebo y la grasa de las cabras fueron la materia prima de esta industria, a las fábricas de jabón que también realizaban el curtido de pieles se les llamó casas- tina.
En los últimos años de la colonia, San Miguel de Piura se movía por los ideales enciclopedistas e ilustrados traídos de Francia. La Ilustración llegó a Piura a través de la moda en usos, costumbres e ideas francesas. Los vestidos, los jardines y hasta la cocina francesa se convirtieron en rasgos de distinción. El despotismo ilustrado también llegó a las haciendas, estancias y tinas, acentuando el servilismo y la esclavitud. Muchos de los usos y costumbres de la época han quedado plasmados en las acuarelas del Obispo de Truxillo Baltazar Jaime Martínez Compañón y Bujanda, quien recorrió su diócesis durante más de tres años, y palpó el malestar de las clases sociales oprimidas y la continua militarización de la zona. Un año antes de que terminara su visita pastoral, se produjo el gran cambio político que fue posible gracias a la rebelión de Túpac Amaru II: Expiraron los corregimientos y se crearon las intendencias. Al terminar su visita pastoral Martínez de Compañon en una carta dirigida al Rey Carlos III describió el enorme problema socioeconómico que había visto en estas tierras.Los años precursores de la independencia llegaron cuando el Partido de Piura estaba ya ideológicamente preparado para la autonomía. Piura vivió de cerca la rebeliones de Ayabaca y Huancabamba, y fueron las fuerzas piuranas del escuadrón de Juan Cristóbal de la Cruz quienes sofocaron los levantamientos indígenas de Sangama y Tangasca, en las fronteras con Cajamarca.
Por el puerto de Paita ingresaron miles de panfletos libertarios a pesar de la vigilancia establecida. En Piura, como en el resto del país, circularon clandestinamente “El Peruano” y “El Verdadero Peruano”, periódicos que fueron condenados por subversivos. La insurrecciones incruentas fueron cada vez más frecuentes en Piura. Se enfrentaron a las autoridades españolas: chalacos, paiteños, cataquenses y punteños. Piura, la primera y más antigua ciudad española se proclamó independiente en Cabildo Abierto celebrado el 4 de enero de 1821, en el convento de San Francisco. Todas las ciudades, villas y pueblos manifestaron su propósito de continuar unidos al nuevo Perú.


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